10/1/09

Cuáles son las probabilidades

Ayer me pasó una cosa curiosa, y me pregunto, cuales son las probabilidades de que suceda? La cosa fue así:
Resulta que el miércoles salí a recorrer librerías buscando alguna buena novela para leer, especialmente de terror o misterio, pero abierto a cualquier cosa. En la primera que entré, encontré dos libros de cuentos de H.P. Lovecraft, cuentos que, salvo uno, no había leído antes por lo que me decidí a comprarlos y dejar la novela para más adelante. Dado que el tiempo que tengo para leer es poco (apenas lo que demoro en el viaje hacia el trabajo, a veces también la vuelta si el ómnibus va con las luces prendidas y voy sentado, y algún que otro rato que me hago), por lo que para ayer viernes a la noche, sólo había terminado el primer cuento y estaba por la mitad del segundo de uno de los libros. El cuento que estaba leyendo era Los sueños de la casa de la bruja, y me encontraba casi exactamente en la mitad, página más, página menos. Ese viernes, al llegar a mi casa sin haber podido avanzar en el viaje de regreso porque el ómnibus estaba a oscuras, fui a la cocina a cenar y luego a mi cuarto. En mi cuarto me tiré en la cama, encendí la tele y comencé a pasar por los canales de películas, deteniéndome en uno en el que claramente recién empezaba una ya que decía en la pantalla "directed by...", así que lo dejé. Vaya sorpresa cuando la película, según pude adivinar enseguida, era justamente la versión cinematográfica del cuento Los sueños de la casa de la bruja. Lo supe porque ni bien empezar aparece en escena un cuarto roñoso, que es alquilado por un joven de apellido Gilman y que tiene una de las paredes inclinadas, misma escena que describe el cuento al comenzar...
Me pregunto yo, cuáles son las probabilidades de que un cuento que hasta hace un día atrás no conocía, por casualidad, lo esté leyendo y pasen una versión por la televisión, sin yo siquiera saber que existía tal versión (capaz que hay otras, esta era demasiado libre, y adaptada a los tiemposa actuales) y por lo tanto sin buscarla explícitamente, y que además, justo llegue a ese canal cuando estaba comenzando la película que, en ese momento, no sabía de qué se trataba? No se, seguramente pase todo el tiempo, o tal vez no tenga ninguna relevancia, pero no deja de ser curioso...
Qué es mejor? Leer el libro y después ver la película, o ver primero la película y después leer el libro? Yo leí la mitad del libro exactamente antes de ver la película, y leí la otra mitad apenas terminó el filme... y no busqué hacer eso.

Celular resistente al agua

Recientemente cambié de celular, y le dejé mi viejo y querido Motorola V66 a mi padre, que hace tiempo me estaba pidiendo que le comprara uno, aunque él no sabe nada de esos aparatos. Este aparato, que compré a mediados de 2005, aguantó que lo metiera en la mochila junto con miles de cosas más, en el bolsillo del pantalón, y hasta aguantó caídas desde el bolsillo de la camisa... hasta ahora sólo un problema había tenido una vez, y era que no podía cargarle la batería, siempre me daba el mensaje "No se puede cargar" cuando lo enchufaba al cargador; no se cómo, pero se arregló solo después de un par de días. Resulta que al siguiente día de dárselo a mi padre, termina sumergido en un balde con agua y jabón... "Tuve un percance" me dijo, mientras el coso chorreaba agua. La primera sensación que tuve es que el aparato había muerto, y el primer pensamiento fue "a mi me duró más de tres años". Sin embargo, curiosamente, seguía prendido, y con señal perfecta. Obviamente, lo apagué pero no hizo el típico sonido de los Motorola al apagarse. Ahí pensé que tal vez no se hubiese roto del todo, pero sí que se había quedado sin sonido. En cualquier caso, se habría convertido en un aparato inútil. Lo terminé de secar, le desmonté la batería, le removí el chip y lo dejé abierto todo un día. Al día siguiente, lo volví a armar y no presentó ningún problema! pantalla bien, sonido bien, señal perfecta, chip sin pérdida de información.... en fin, quedó demostrado que el V66 aguanda de todo, incluyendo baños de espuma! No tendrá nada de lo que tienen los celulares ahora (cámara, mp3, mms, etc.) pero funciona, en cualquier circunstancia. Lo voy a extrañar a mi viejo aparato, pero quien me dice, tal vez en poco tiempo tenga que recurrir a él cuando mi nuevo Nokia con todos los juguetes deje de andar...

6/1/09

Injustificable, inaceptable, imperdonable

Desde hace mucho tiempo, más del doble de mi propia existencia, lo de Israel ha sido injustificable e inaceptable; en algún punto, no se si en estos últimos diez días, o antes, se ha vuelto imperdonable. Entre noticias de incendios que abundan por Uruguay en estos días, vemos de cuando en cuando las noticias que llegan desde la franja de Gaza respecto a la masacre llevada adelante por el Estado de Israel (y mucha importancia tiene la palabra estado, no hace falta razonar mucho porqué) contra el pueblo palestino.
Israel insiste en que sólo es una “contraofensiva” por los constantes ataques con misiles provenientes del territorio palestino (si así se puede llamar un pedazo de tierra apenas más grande que una minúscula ciudad tercermundista), ataques que son, además de ciertos, injustificados. Pero lo que no se admite, es que dichos ataques no son producto de un odio irracional despertado en un grupo de personas de un día para el otro por haber visto una película durante la noche. No, se trata de años de opresión, parte de una política criminal deliberadamente llevada adelante por quienes ahora se encuentran con la necesidad de “defenderse”. Si preparamos un caldo de cultivo, no esperemos obtener un diamante. Aunque me siento tentado a escribir una reseña de lo transcurrido en los últimos, digamos, 60 años (comenzando en 1948, fatídico para la historia), no lo voy a hacer porque ni tengo la habilidad ni la voluntad, y por supuesto la autoridad para hacerlo; tampoco lo tienen la gran mayoría de las personas que sólo se dedican a mirar el informativo para pescar las noticias sobre el mercado de pases del fútbol uruguayo, único tema que, sin que se les prenda fuego el cerebro, puede llegar a interesarles. Seguro que no las tengo todas conmigo, pero afortunadamente algún tiempo de interés por la historia, y la siempre maravillosa internet me ha permitido informarme.
Hace tiempo ya me parecía increíble como, a viva voz, los sionistas decían estar dispuestos a la paz y a una convivencia pacífica con el pueblo palestino, al tiempo que defendían el derecho de los israelíes a extender sus colonias (porque, bajo el nombre que sea, eso eran y siguen siendo) establecidas en territorio ajeno. Esto bajo la mirada un poco desviada del mundo occidental, de la parcial sordera del mismo mundo, y del total mutismo. Cuando en el 2005 Israel emprendió la “retirada unilateral bla bla” de la franja de Gaza, sólo los más optimistas (es decir, los crédulos y los idiotas) podían pensar que era verdad, y que sería permanente. El detalle está en que no se puede decir que la retirada fue completa y exitosa, cuando, si bien se retiran los invasores, se mantiene el asedio desde las fronteras, y se retiene el “derecho” a controlar todo lo que entra y sale del territorio, incluyendo personas, alimentos, energía y artículos sanitarios.
Cuando a una cantidad importante de personas se las mantiene retenidas dentro de un espacio físicamente acotado, hacinados, sin las mínimas condiciones sanitarias, en las que se les controla los bienes a los que pueden acceder, incluidos alimentos, en las que no tienen derecho a prácticamente ninguna libertad, algo debe pasar. En principio, se me ocurren dos posibilidades: que dichas personas se conviertan en un pueblo sumiso, con la mirada clavada en el suelo y esclavos de sus opresores (cosa que particularmente los judíos supieron vivir durante la Segunda Guerra Mundial), o que, por el contrario, incrementen su deseo de libertad, se rebelen contra los opresores y se alineen al primero que se anime a levantar la cabeza.
Durante los menos de tres años que transcurrieron desde la “retirada unilateral bla bla”, Israel controló estrictamente las fronteras de la franja. Fronteras que, según los tratados previos, entre ellos los de 1948 y 1993, no estaban dentro del territorio asignado (por demás, toda asignación que se hubiese hecho era injustificada) al Estado de Israel. En ese período, a pesar de haber casi un millón y medio de personas en un territorio de poco más de 11 por 5 kilómetros, casi desaparecieron las industrias, porque ninguna industria puede funcionar si no hay combustible y materia prima; el empobrecimiento de la población fue total, ya que la mayoría de los ingresos de los habitantes de la franja provenía de los trabajos que tenían en las industrias ubicadas en territorio israelí, trabajos que, de igual manera que las industrias, debieron ser abandonados por las dificultades de tránsito que tenían que enfrentar para desplazarse de un lugar a otro; incluso el tránsito entre zonas, desde la franja de Gaza hasta Cisjordania, dos territorios netamente palestinos, debía (y debe) hacerse bajo estricto control israelí.
Naturalmente, la alternativa escogida por los palestinos fue la segunda, a mi modo de ver la única válida. No olvidemos que Palestina no es Hamas (de igual manera que España no es ETA, ni Irlanda es IRA), pero cuando ya no quedan esperanzas, y día tras día lo único que se puede hacer es seguir perdiendo, al final quienes tengan la capacidad de levantar la voz y la mirada son quienes obtienen el poder, y así, de esta manera, al menos en la franja de Gaza, ahora Hamas es Palestina.
Como lo he mencionado en otras entradas, soy fan de grupo de rock español Reincidentes, y en este momento me vienen a la cabeza algunos fragmentos de sus canciones, en particular una de Aprendiendo a luchar: “quien no tiene nada, solo mierda y sudor, nada tiene que perder”, nunca mejor aplicada a esta situación.
Hoy vi un reportaje que hizo un periodista uruguayo al portavoz israelí. Sabido es que Israel, muy diplomáticamente, no permite el acceso de la prensa internacional, pero las razones no están claras. Parecía un gap de humor interpretado por un actor el intento de justificación. Dio dos razones: la primera estaba basada en la necesidad de que los integrantes de Hamas no puedan enterarse de las acciones israelíes, y que la presencia de prensa internacional en Gaza suponía una amenaza para los propios periodistas supuestamente amenazados por los terroristas árabes, y también para las tropas israelíes (léase, invasoras); referente a esto dijo que “en otro caso, sería cuestión de que los de Hamas se sentasen a mirar televisión” (si es que queda alguna sana, y si no se interrumpe tan seguido la energía eléctrica). La segunda razón, según el portavoz, radica en que la prensa internacional no es imparcial y está abierta a cualquier noticia lanzada al aire, y que no tiene por costumbre verificar la veracidad de la información ni las fuentes, cosa que en Israel no pasa, y que por lo tanto la información dada por Israel es siempre verdadera, a diferencia de lo que pueden informar los periodistas internacionales en caso de ingresar a la zona. Sobre esto último, colmó mi paciencia cuando dijo algo así como “no hay que salir a buscar la noticia, es mejor esperar tranquilos en el lugar a que la noticia surja”...
En fin, ya van 11 días de ataque ininterrumpido, tres desde que comenzó la invasión por tierra, invasión que, por supuesto, no tiene como único objetivo la eliminación de Hamas sino la re-ocupación del territorio, con la consecuente instalación de nuevos asentamientos judíos en el territorio. Es de esperar, como tal vez ya se esté dando, una tercera intifada, en la que la población, miembros y no de Hamas (grupo revolucionario que ganó las elecciones legislativas democráticamente), incluyendo mujeres y niños, defiendan lo que es de ellos (a esta altura, sólo el orgullo) lanzando piedras y pegando con palos a los ultrahiperequipados soldados invasores (que ahora se matan ellos mismos “por error”). Y que puedo decir, en su lugar, yo ya tendría un montón de piedras en mis bolsillos.

Palestinos, la mayor parte del mundo, está ustedes. Como dijeron varios por ahí, incluyendo al propio Yasser Arafat, “Israel tiene el poder militar de su lado, Palestina, tiene el poder de la verdad del suyo”. La única forma de eliminar a Palestina, es matar al último palestino, el Estado de Israel, la organización terrorista más grande del mundo, lo sabe desde hace tiempo, y está abocado a ello.

Hay como un cierto recelo a declararse opositor a un Estado de Israel, o más bien a un estado Sionista, principalmente por miedo a ser señalado como antisemita. Pero no olvidemos que los árabes, incluidos los palestinos, también son semitas. Durante años, quedó impregnada en la gente la idea que semita es sinónimo de judío, cuando en realidad son dos términos emparentados pero de ninguna manera idénticos. Precisamente, los palestinos también son semitas, al igual que el resto de los árabes. De hecho, son semitas todos quienes tienen una cultura descendiente de pueblos antiguos como Asiria, Babilonia, Canaan y Fenicia, lo que incluye a los hebreos y a los árabes.
Y si hay un recelo por declararse opositor a un Estado de Israel, cuánto más a decir “Muerte al Estado de Israel”. Y en este caso, que más da: hoy en día, Israel tiene uno de los ejércitos mejor preparados y equipados del mundo (para eso, le sobra el dinero), pero en su historia, se enorgullecen de cómo otros pueblos sufrieron las plagas (con pleno “regocijo” del “pueblo elegido”) y, principalmente, de cómo el pequeño David venció al gigante Goliath... nuevamente, como dice una canción de Reincidentes: “ahora, ellos son Goliath”... y si uno mira en el horizonte, hay varios David con la honda en la mano....

27/12/08

Nada

Parece mentira, ya pasó un mes y medio desde el último post... por lo menos,la irregularidad es lo más regular que tengo...
La verdad es que no tengo mucho para contar, y mucho menos un tópico para desarrollar, sólo escribo para movilizar este blog... a ver, repasemos qué fue lo que pasó este último mes y medio... nada. Cero tiempo libre, entre el trabajo y el proyecto de grado de la facultad, no he tenido tiempo para nada. Estuve una semana en Buenos Aires asistiendo a un curso de MySQL en donde conocí muy buenas personas de varios países de América y Europa... pero sigo aquí... es todo... y el reloj sigue haciendo "bip bip" cada 60 minutos...

16/11/08

Cosas chanchas

Aunque parezca mentira, estaba más entusiasmado por ver a La Chancha el sábado que a La Trampa el viernes. Hasta hace no mucho tiempo atrás, la banda porcina no me motivaba, tal vez porque no es una de las bandas más promocionadas, y encontrar un tema de ellos en la radio es casi imposible... Fue cuando uno de sus discos cayó en mis manos en formato mp3 (y... si, no lo hubiese comprado entonces) que me empezó a acompañar todos los días en el viaje al laburo y en la vuelta... a ese le siguieron otros discos y hoy en día se ha convertido en la banda que más temas aporta a mi selección diaria.

Personalmente me gustan las canciones que ponen buena música a ideas claras. A mí no me sirven de nada los temas con música pegadiza, o técnicamente excelente, en la que los músicos hacen gala de sus maravillosas cualidades como tales si no hay una letra detrás, exponiendo una idea, un principio o un concepto que haga pensar; claro, a menos que quiera hacer una sesión de relax.... Pero tampoco me gustan los que se pasan para el otro lado y se olvidan que la música es música y sólo se limitan a recitar un texto, por mejor que sea. Y creo que La Chancha combina en forma impecable las dos cosas.

Ya lo dije alguna otra vez, estos tres tipos tienen el descaro de tocar exactamente igual para 150 personas como para 5000. Y lo volví a corroborar tras verlos en el AncelFest el mes pasado, y ayer en el boliche 100% Tuerca, en la fiesta del programa Sueldo Mínimo de una radio local, donde no se si llegamos a 150. Llegar al local y ver a Juan tirado en un sillón junto a la puerta, casi dormido fue medio gracioso, fiel reflejo de lo que es la banda. Un local que cuando llegué estaba casi vacío (no se si habían 15 personas a las 23:30), pero que al empezar el toque tenía ya más de 100 personas, apenas por debajo de la capacidad.

El toque duró casi 2 horas, desde las 00:10 hasta las 02:00, con una breve pausa casi al final para que la gente del programa pudiese decir algunas palabras. Como decía, tocaron como si los “pocos” que estabamos ahí fuésemos miles. Y eso es algo que se debe valorar, porque tras el revuelo que se armó con las palabras de Juan en el AncelFest, quedó claro que no son una banda que sólo va donde lo paguen mejor, sino que va donde tienen ganas, que no cambian sus principios por unos verdes más, y lo que dicen, y lo que cantan, no son sólo discursos. Capaz que esto no les ha hecho el cartel que tienen otras bandas con menos tiempo en la vuelta, y no les asegura giras por el exterior, pero, siendo egoístas, podemos decir que es mejor para nosotros: tocan a 2 metros de nosotros y a nivel del piso, no a 20 y sobre un escenario que quieren convertir en pedestal. “Es lo que tengo, no hay más... es lo que va quedando” dijo Alito cuando le gritaron que pusiera onda... lo de ayer, fue la onda chancha, y casi sin comodidades, tocaron todo, dejaron todo y ya me quedé con ganas de volver a verlos... hoy tocaban en el teatro de verano de Florida, no puedo ir, pero ya avisaron que en diciembre van a despedir el año en su local... ojalá pueda estar allí, si el laburo y la facultad me dejan..

Lamentablemente no puedo poner fotos porque nunca saco fotos de nada, ni hago videos... pero había mucha gente filmando con celulares, y otros que se sacaron fotos con Juan... seguramente aparecerán en internet...

Regresó La Trampa

Volvió La Trampa, después de casi tres años. Hacía ya un mes que había comprado el disco y la entrada. Como suele pasar, tuve que escuchar El mísero espiral de encanto muchas veces para encontrarle el gusto; la primera vez fue algo así como volver a tener Laberinto en mis manos, pensando que era otra cosa ignorable y descartable... ahora me gusta, aunque me quedo con la versión más pesada de la banda, con Calaveras a la cabeza. Entiendo que toda banda necesita actualizarse, ajustarse a sus gustos y no hacer siempre lo mismo, pero para los que estamos abajo a veces es difícil aceptarlo.

El toque estuvo bueno. No me gusta mucho el teatro de verano para este tipo de toques porque se está muy apretado y limitado en movimientos, pero si no hay otra cosa es lo mejor que hay...

Para no hacer una crónica, de las que seguro van a haber muchas por ahí, sólo puedo decir que no fue ni más ni menos de lo que esperaba, el regreso de una de las bandas más importantes del país, enfocado más en presentar el reciente disco que en plantar la bandera del regreso, como si nunca hubiesen desaparecido. No recuerdo si quedó algún tema del último disco sin tocar, pero creo que la gente se motivó más con los clásicos como Caída Libre, Muerte Serena, Calaveras y por supuesto, Carne. Y en el final, me quedo con las palabras de Spuntone, esperemos que no tengan que pasar otros tres años para volverlos a ver en vivo. Supuestamente, el Pilsen Rock 2008 no se hace y en cambio se corre para la segunda quincena de marzo de 2009 para que todas las bandas grandes puedan estar, así que espero que La Trampa no sea otra vez una notoria ausencia... de todas maneras, pueden volver a tocar cuando quieran, no nos ofendemos.

De Assimo, la banda que abrió y toco por 35 minutos, no tengo mucho para decir, no conocía las letras, algunas me interesaron, otras no las entendí bien... me había bajado los temas de la banda del Ares, pero sólo los escuché un par de veces, así que prefiero no opinar.

19/10/08

Pasó el Ancel Fest, pasaron Reincidentes

Bueno, al fin pude ver a Reincidentes en vivo, a no más de 10 metros, y sonaron muy bien, aunque me quedé con gusto a poco, 50 minutos no fueron suficientes. No tiene mucho sentido que cuente qué fue lo que hicieron, ni que detalle todas las canciones que tocaron ya que van a salir crónicas por otros lados. Sólo puedo decir que fue una muy buena selección de temas clásicos e importantes con algunos de su último disco, que dicho sea de paso, no son de su autoría sinó que son versiones de temas de grupos o solistas latinoamericanos (y de ahí su nombre "América, canciones de ida y vuelta").

De todas formas puedo decir que me sorprendió que tocaran "Yaveh se esconde tras las rejas" ya que es un tema que levanta polémicas si no se tiene una idea de la ideología que expone y defiende el grupo, y más me sorprendí aún cuando al terminar el tema Fernando gritó "muerte al estado de Israel!" (dicho sea de paso, amén). De todas formas, un par de temas después complementaron con "Nazis nunca más"(amén) y pusieron las cosas en su lugar. Otro tema que me sorprendió que tocaran fue "Grana y oro", un tema de denuncia y protesta sobre la salvajidad de las corridas de toros, pero supongo que quisieron dejar una imagen de simpatía con Latinoamérica y demostrar que no por ser españoles creen que lo de allá es lo bueno, cosa que fue bien recogida por la gente.

Quedó claro que el grupo andaluz no es desconocido en el ambiente rockero uruguayo (salvo por los trogloditas que sólo conocen a una o dos bandas locales y no llegan más allá de eso), e incluso muchos nos sacamos las ganas de corear todas las letras. Lejos estuvo de haber pogo, pero no estuvo mal. Insisto que a mi gusto quedó sabor a poco.

Tal vez lo único negativo del toque fue el escupitajo que lanzó Fernando hacia la gente, y no entiendo porqué, aunque adivino que le habrán gritado algo. Casi inmediatamente se lo devolvieron tirándole una lata de cerveza (no completamente vacía), que al rato Fernando volvió a tirar hacia abajo al grito de "esto podéis meteroslo en el culo".

Seguro que había gente que fue a ver a su banda (en este caso Buitres) y todo lo que estuviese antes que demorase su actuación era un estorbo (Graffolitas, Reincidentes, La Chancha y Loquillo), pero los que fuimos a ver todo o a otras bandas (La Chancha también llevó su gente, y tantos "veteranos" fueron a ver a Loquillo, gestor de la música de su juventud cuando el rock uruguayo recién empezaba a hacer ruido, con unos Estómagos que también estuvieron presentes en la figura de Buitres) no fuimos defraudados.

Llegué un poco tarde para ver a Graffolitas (pensé que arrancaban 20:30, eso pasa por no mirar la entrada donde constaba claramente la hora de inicio) pero justo para Reincidentes (tal vez, si no hubiesen estado estos españoles no hubiese ido en absoluto). La Chancha no es de mis bandas preferidas pero igual me acompaña a veces en el ómnibus cuando voy a trabajar, y se puede afirmar que tocan exactamente igual para 150 personas como para 5000. Loquillo tampoco está entre lo que pagaría expresamente por ver pero igual fue disfrutable. Y Buitres ya fue otra cosa. Tras no menos de 45 minutos de espera luego de Loquillo, cuando Buitres arrancó se vivió otra fiesta. "Esto es para los que dicen que acá no hay pogo" dijo Gabriel, "se ve que los cronistas o los que escriben en las revistas o en internet se van a dormir a las doce" (o algo así).

Como curiosidad nomás se vivió un hecho particular. No es frecuente que en un mismo toque, aunque sea de bandas diferentes, suene el mismo tema dos veces, pero esta vez pudo pasar en dos oportunidades. Por un lado, Reincidentes tiene una versión del tema "Comerse un buey" de La Chancha, conjunto que lo seguía en el escenario; si los andaluces lo hubiesen tocado, sus creadores originales lo hubiesen repetido, pero en cambio no lo hicieron y sí lo hizo La Chancha, aunque con la compañía del vocalista de la banda sevillana (que no se acordaba de la letra). Por otro lado, la situación estaba dada con el tema "Cadillac solitario", el cual corresponde a la banda con la cual Loquillo se hizo famoso (Loquillo y los Trogloditas) pero que acá en Uruguay es conocida por la versión de Buitres (aunque la primera versión que se hizo fue de Cadáveres Ilustres, si alguien tiene alguna grabación que avise!). En este caso "Cadillac solitario" fue el tema con el cual Loquillo cerró su actuación y que posteriormente también hiciera Buitres sobre el final de su propia actuación, con la voz por momentos repartida y por momentos compartida entre Gabriel Peluffo y Loquillo.

En fin, un sábado que dejó una buena sensación, aunque insisto que con gusto a poco lo de Reincidentes (y si las otras bandas quisieran seguir tocando pocos se opondrían) y que valió la pena pagar 250 pesos por la entrada. Sí, claro, 250 pesos eran los dos días, 190 por cada uno, pero prefiero pensar que el viernes fui gratis y que el gasto que valió fue el del sábado (a lo sumo podría decir que pagué 60 por ver a Marky Ramone y Hereford) y 190 por todo el sábado. El resto me aburrió (Trotsky fue más de lo mismo, o sea, poco, 3 de Corazón me pareció que dejó el punk en Colombia y el rock en el aeropuerto, y Catupecu... me fui por la mitad).

Ahora a esperar hasta marzo, nos veremos en Durazno, si Carmelo quiere.